
Ultimamente tengo el blog de lado. Muchas veces pienso en escribir y después me arrepiento. Como me dije a mi misma que este espacio iba a ser mi espacio, entonces creo que llego el momento de utilizarlo.
Hace casi un mes mis viejos volvieron a Bahía Blanca después de la operación de cadera de mamá y haber pasado un año y medio en Capital Federal. Ya no tengo que ir casi todos los días a visitarlos, algo que me alivia bastante, pero ya no tomo mates con mi papá. El que estén tanto tiempo acá hizo que me reconciliara. Nos reconciliemos y me trajeron mimos por demás. Muchas veces me pregunte si volvería a Bahía. Hubo momentos en que me mentalicé otra vez en mi ciudad... pero no sirvió de mucho, no me gusto la idea. Hable con Yamil y la conclusión fue "si vuelvo, paso directamente al campo, pero a Bahía Blanca ni loca". Creo que voy a ser una vieja ermitaña. Siempre fui bastante solitaria.
Cuando llegaba a casa del colegio y no tenia nada que hacer a la tarde, no me iba a jugar con mis amigos, sino que me encerraba en mi pieza, "la cueva" así la llamaba mi mamá, y me pasaba toda la tarde leyendo. No importaba lo que caía en mis manos, y en casa la biblioteca estaba llena de tesoros. La casa donde crecí era muy grande, demasiado si nos situamos y vemos a dos mujeres solas todo el día, mi papá trabajaba y volvía tarde, así que mamá estaba sola hasta que yo llegaba. Mi pieza estaba en el altillo y siempre me dormía mirando el cielo. En el living estaba mi piano, mi escritorio y la biblioteca. Tocaba el piano todo el día, hasta cuando no tenia ganas y hasta las dos de la mañana. De noche siempre estudie mejor, a mis viejos ni les molestaba y mamá decía que yo era artista y eso era normal.
El patio era lo mas lindo, habían frutillas, amapolas, rosales, un limonero, un durazno, un higüero, un cereso, tres ciruelos, dos damascos, un mandarino, un narajo. Estaba el parral con 5 clases de uvas diferentes, el quincho, donde papá tenia todo lleno de material apícola y mamá lleno de conservas.
Si me levantaba a las 9 de la mañana bajaba a la cocina y mi vieja ya estaba cocinando, se sentía el olorcito rico por toda la casa.
¿No parece tan malo, no? hasta que se desvanece, se fuga, se escapa de las manos como agua y no sabes como paso, todo lo que era luz desaparece.
Crecí y deje de ser tan arisca para volverme mas sociable. Igual, era una especie de nerd no reconocida, porque en el colegio nunca le pegaba a nada, no me gustaba estudiar y solo lo hacia para los examenes finales. En primero polimodal me lleve hasta el recreo pero saque casi todas las materias, menos físico química. Me daba miedo la profesora "la pelada Mendez" hasta mi hermana que es re vieja me contó que la tuvo de profesora y siempre fue maldita.
El polimodal me trajo amigos que no eran los del conservatorio. Mi mejor amiga con la que hice toda la escuela era Marina y en la media 3 conocí a María Julia que se volvió parte de mi familia. También a Laura, Guada, Marilyn... Pero Julia se convirtió en parte de mi y hasta el día de hoy me hace falta.
Julia era una parlanchina que no se le entendía nada. También había crecido en una casa gigante, con una madre cariñosa, pero con cinco hermanos mayores terribles y sobre todo, buena onda.
Para entender que decía, Laura nos traducía y si Lau no estaba, había que pedirle que nos repita otra vez lo que había dicho. En clase levantaba la mano porque sabia todas las respuestas, todo el día se reía, pero también tenia un carácter muy fuerte. Se la pasaba cantando tema de los beatles, David Bowie, Bob Dylan y tenia cassettes re viejos, también escuchábamos en vinilo a The Cure, algo que nunca voy a olvidar. Competía con Leopoldo, su hermano, a ver quien cantaba mejor los temas. Nos pasábamos algunas tardes encerradas en la pieza de Leo escuchando música, leyendo y fumando porro. Leo una noche me dijo: Romi, a vos seguro este disco te va a gustar, te lo regalo. Era The Bends de Radiohead, banda que se convirtió en culto para mi.
La madre de Juli murió por un problema al corazón cuando tenia 14 años, era profesora de letras y pianista, así que mi mamá adopto a Juli como a otra hija mas. La primera vez que vino a casa, llamamos a la radio para pedir un tema y fue "María, de Debie Harry". En mis peores épocas de locura me acompaño. Cuando terminamos la escuela las cosas cambiaron, mi vida cambio, ya no eramos tan unidas con las chicas de la escuela pero nosotras no nos separamos nunca. Íbamos juntas al campo y despues de ver como carneaban un cordero se hizo de a poco vegetariana. Nos veíamos a la salida de la universidad, los viernes a la noche nos juntábamos a ver cha cha cha, a comer pizza y una birra. El padre de Juli también múrio cuando teniamos 18 y fue de cancer. Así dejo Química y empezó con el magisterio. El día del funeral la encontramos en la casa, nos dijo que ya había llorado mucho y que ahora quería mirar la tele. Creo que desde ese día dejo de reírse tanto como antes. La use de escusa para no ver a mi novio que era un celoso bárbaro y cuando termine con el me dijo que no entendía muy bien, así que no me podía consolar y se fue a terminar de ver Secretaria Ejecutiva, que era mas interesante que mi llanto supongo. Una vez estábamos tan emboladas que fuimos a buscar floripondio a los jardines de la universidad y después que lo tomamos nos dormimos porque tardo mucho tiempo en hacer efecto. Iba a todos los recitales en los que yo tocaba y los conciertos también. Cuando cumplí 19 mi mejor amigo hizo una terrible fiesta y usamos la casa de Juli, pero ella se puso en pedo antes de las 12 y se fue a dormir, Leopoldo se reía.
En verano caía en la casa y le decía:
- Hacemos dedo?
y siempre me respondía SI! con una sonrisa y salíamos de mochileras.
Un año perdimos el techo de la carpa y tuvimos que volver de toque.
En mis peores épocas, llegaba los domingos a que me cuidara, entre Leo y yo no hacíamos uno y ella nos cocinaba sopa de arroz que a mi me parecía la comida mas rica.
Nunca dejo de cantar, decía que esta vida esta echa para hacer todo lo que queremos y no hay que limitarnos, también decía que no le diera tanta pelota a mi vieja y empezara a preocuparme por lo que a mi realmente me gustaba.
El día que me saque la muela de juicio me dijo que se iba a vivir a Rosario.
- Pero cuando te vas Juli?
- Pasado mañana, dicen que en Rosario están las tartas mas ricas! y hay mucho arte por todos lados, hasta Charly tiene un bar donde toca siempre.
Y se fue, yo me quede un mes viviendo en su casa, para cuidar a Marta, la hermana mayor de Juli que estaba embaraza y después me vine a vivir a Buenos Aires.
La llamaba todos los sábados a las 6 de la tarde. Me contaba que estaba contenta, vivía cerca del rió, hacia aviación y también natación, trabajaba en el shopping y estudiaba armónica. Estaba contenta, bien. Yo viajaba a verla en el día y volvía. Pero ella venia a verme a mi mas seguido porque no me acostumbraba a esta ciudad.
Un día me llamo Daniel, otro de sus hermanos, me contó que estaba internada en Rosario, tenia liquido en el pulmón. Se recupero rápido, pero a la semana de darle el alta volvió al hospital y le avisaron que tenia cancer, "cancer de no Hopkins".
Al principio me asuste, obviamente se la llevaron a Bahía Blanca. Ella no quería estar allá, no la dejaban trabajar y tampoco le gustaba. Tenia que vivir con Daniel, su mujer y sus sobrinos, y eso tampoco le gustaba. Solo podía estudiar, así que se dedico a terminar el magisterio.
Cuando viajaba a Bahía la acompañaba a las quimios y a la salida le compraba un helado en "Vito", a penas podía caminar y no hablaba. Acá en Buenos Aires termino el tratamiento, le hicieron un cambio de médula que no resulto. Parecía un viejita, le grababa discos para que escuchara en el hotel y me quedaba dormida abrazándola para que no se sintiera sola. Un día se fue y no la vi mas. Viaje a Bahía, pero no me quería ver, solo me hablaba por teléfono.
El 17 de Marzo del 2009 me llamo Marta, toda acelerada, hablamos como una hora, se sentía culpable. Me contó que la habían vuelto a internar y no sabían si iba a salir de esta. El 18 a la 1:30 de la mañana me llego un mensaje del celu de Juli, cuando lo vi me puse contenta, pensé que era ella, yo estaba paseando con Ivanna en reconquista porque era San Patricio. El mensaje solo decía que ya había fallecido. No llore, no podía en ese momento. Pero si llore toda la semana, creo que todo el mes y todavía lo hago. Si me hubiese visto seguro que me decía:
-Romina! dejate de joder!! vos sabes bien que esta vida es solo una etapa, no seas maricona!!
Pero ya no te iba a ver crecer conmigo. Cuando estoy triste ya no me llamas. Y no vas a venir a ver mas recitales conmigo.
Mamá me contaba que iba al campo y se encerraba en mi pieza por dos días y no salia ni siquiera a caminar. No imagino lo triste que pudo haber estado el ultimo tiempo, también me decían que si la veía no la iba a reconocer, por eso no me dejaba verla.
No se me borra de la cabeza tu risa, tu voz, los chistes tontos que nos hacíamos y solamente nosotras nos entendíamos.
Que difícil se me hace no extrañarte. Pero estas, siempre estas, en todos mis momentos ESTAS.
