"Cuando la Tierra esté sufriendo y los animales estén muriendo, una Tribu nueva aparecerá sobre la Tierra, compuesta por gente de todos los colores, razas, credos, y con sus acciones hará reverdecer la Tierra otra vez. Esta tribu será conocida como los Guerreros del Arco Iris ...”

domingo, diciembre 26

Llanura Infinita.

.













Desperté en la gran llanura bajo la brisa matinal, tras mucho tiempo de estar dormida, el clima, la energía, me llamo para que vuelva a resurgir entre los otros. Conmigo despertaron dos mas. Tan tranquilos, tan calmados, siempre callados como yo.
Me levante de la arena y me incorpore de a poco, estaba envuelta en telas que parecían de seda blanca, todo mi cuerpo se encontraba envuelto. Los dos que estaban conmigo solo me miraban. Mire todo mi alrededor, investigué la llanura solo con mi mirada. El cielo se confundía con ella. El azul del cielo y el dorado de la arena. No había sol, parecía un amanecer infinito. Tampoco había luna. A lo lejos vi una gran luz, conglomerado de personas bailando o festejando, parecían divertidos. Estaban lleno de colores, llenos de sonrisas. Bufones entre si, juguetones con todos los demás.
Saqué mi paraguas rojo de entre mi ropa, alze el brazo lo mas alto, alto que pude y empecé a llamar a los otros. La energía que emanaban era tan fuerte que podía sentirse a lo lejos. Llegaron, se ubicaron muy cerca unos de otros. Jugamos por mucho tiempo, sin poder definir el tiempo con un orden exacto, ya que me dejaba ser sin calcular.
¿Alguien sabía cuanto tiempo había estado allí?
Podía sentir el calor, la brisa que te abraza y no quiere soltarte, el deseo de seguir en reposo eterno. Me sentía extraña.
Mire al rededor, y vi a los otros. Los que habían jugado conmigo estaban peleando entre ellos porque no había espacio para hacer malavares. Los trapecistas no querían seguir en sus aros o en sus telas porque los payasos que se encontraban abajo los tiraban. Tampoco había espacio para antorchas y banderas. Los colores mágicos que vi en un primer momento, se fueron volviendo opacos. La magia se transformo en un gusto horrible de malestar que no podía soportar. Busque a mis dos amigos, y allí estaban, sentados uno al lado del otro observando, callados. Me senté con ellos y vi como los otros se empezaban a consumir por el odio, el ego, la intolerancia de su propio ser. La gran llanura, siempre callada también comenzo hacer de las sullas, de a poco los otros comenzaron a hundirse en las arenas, sin darse cuenta, sin percatarse, sin sentir que se hundían mientras seguían peleando por algo que no existía, hasta que desaparecieron.
Todo volvió a la calma, solos mis amigos y yo preparados para explorar la infinita llanura en un nuevo viaje.

No hay comentarios:

Publicar un comentario